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LAS MEJORES ANECDOTAS  

-  Mientras ensayábamos material para el nuevo acto, acostumbrábamos a relajarnos jugando unas partidas de bridge. En una mano Larry insistió en que tenía cuatro cartas fuertes. Era algo imposible, proque Shemp y yo teníamos una cada uno. Shemp se enojó, y en un rapto de ira se paró, se estiró y le metió los dedos en los ojos a Larry. Empecé a reír histércamente y me fui para atrás con la silla. Traté de cortar la caida estirando el brazo, en vez de eso atravesé un ventanal que estaba a mis espaldas haciendo estallar el vidrio y cortandomé el brazo, pero seguí riendo de todas maneras. A la mañana siguiente, empezabamos a grabar en el Paramount de Los Angeles. Y en un momento en donde debía aplicarle un golpe a Larry y Shemp, y recordando lo ocurrido el día anterior, decidí lanzar los brazos con los dedos de cada mano sobre la cara de ambos. El resultado fue increíble, el público no paraba de reírse. Había nacido el famoso ¨piquete de ojo¨. ( MOE HOWARD )

- ¨Había poco que recordar sobre Moses Harry Horwitz. Sólo que su papá determinó que era un niño feo, una especie de mono encogido. Papá tendría que haberse guardado su opinión, porque a él el nene de mamá también le recordaba con agudeza y frecuencia que tampoco era gran cosa que digamos. Después de tres hermanos (Irving, Jack y Sam), yo tenía que ser una niña, en todo caso eso era lo que había profetizado Jessup el carnicero. Y fue debido a esa predicción que durante años evité su negocio. De todos modos mi madre reconocía que aunque yo no era un bebé hermoso, al menos terminaría siendo el más inteligente. Jack e Irving eran chicos modelo: buenos estudiantes que hacían pequeños trabajos en el barrio para ayudar a la economía familiar. Shemp, por otro lado, era un llorón imposible, destructor de medias y pantalones, un constante creador de perturbaciones. Cuando llegaba el momento de hacer algo, desarrollaba un dolor de estómago, dolor de cabeza, dolor de muelas, o cualquier dolor antiguo que lo librara de su parte del trabajo¨. ( MOE HOWARD)

- «Three Litt1e Pigskin¨, nuestro primer film de fútbol americano, fue una maravilla de golpes y raspones. La joven Lucille Ball estaba excelente en el papel de la novia de un pistolero. En una escena Curly corre a lo largo de la orilla de la cancha para hacer un tanto, mientras Larry y yo lo bloqueamos. (Debo mencionar que todos los jugadores, salvo nosotros, eran de la Universidad de Loyola. Sabían cómo hacer un tack1e y lo hacían con fuerza.) Durante la carrera por el tanto, los cuatro fotógrafos periodísticos (actores) que estaban a los costados de la cancha, trataban de que nos detuviéramos para tomar una foto, momento en el cual Curly, Larry y yo éramos aplastados por todo el equipo de Loyola. Los muchachos y yo revisamos la escena y no podíamos ver sino problemas con aquellos monstruos de más de cien kilos aterrizándonos encima. Larry llamó al director Raymond MeCarey y dijo: 'Mira, no podemos hacer esta escena No somos dobles y si uno de estos gorilas nos cae encima, no podremos terminar la película. Nunca antes utilizamos dobles, pero los necesitamos ahora. 
MeCarey nos dijo: 'Escuchen, muchachos, ustedes saben cómo caerse. Ya se han caído bastante. Me llevará horas encontrárles dobles. Además no podemos costearlo. No se preocupen, no se lastimarán. Estuve de acuerdo: ¨Ya lo creo que no nos lastimaremos¨. No haremos la escena. Cuarenta y cinco minutos después MeCarey tenía los tres dobles en el campo de juego y diez mínutos más tarde estaban con el uniforme, portando pelucas conseguidas por el encargado de producción. Entonces los jugadores de fútbol cargaron hacia nosotros. Los cuatro fotógrafos gritaron: 'Un momento, para una foto, y nos detuvimos para posar. La cámara cortó y se movió en una toma larga mientras entraban nuestros dobles. Todos los jugadores, incluyendo los dobles, aterrizaron formando un racimo humano sobre los fotógrafos. Cuando pudieron respirar, dos de los dobles tenían las piernas quebradas, los cuatro fotógrafos tenían brazos o piernas fracturadas, y todos terminaron en el hospital: salvo el doble que hacía de Curly. Tenía relleno en todo el cuerpo para parecerse a Curly y el relleno absorbió los golpes. MeCarey estaba mudo, sentado en la silla del director, tomándose la cabeza con las manos.» (MOE HOWARD )

- ¨El dinero de tío Curly tenía sus prioridades. Prímero, iba a parar a los perros, después a los autos y las casas nuevas, y lo que quedaba lo derrochaba en juego y noches en el centro con su grupo de amigas. Mi hermano Paul y yo nunca olvidamos la increíble cantidad de perros que tenía Curly. Recordamos claramente cocker spaniels, chihuahuas diminutos e hístéri cos, un gran boxer imponente y, en los últimos años, dos collíers, Lady y Salty. Algunos ladraban hasta desagitarse, otros mordían y daban tarascones. Todos eran perros de un hombre solo y amaban sólo a Curly. Al tratar de explicar a Curly y sus muchos perros, mí hermano Paul decia: Había una conexión directo entre Curly y sus numerosos perros y Curly y las mujeres. Una mujer era un ser complicado, difícil de entender, difícil de complacer y de serle fiel. Un compañero canino, en cambio, tenia exigencias mínimas. Siempre era afectuoso, costaba muy poco mantenerlo y era leal. Los autos eran decididamente la prioridad número dos de Curly. Desde que tengo uso de razón, recuerdo el amor de mi tío por los autos. Cuanto más grandes, brillantes y nuevos, mejor. El que mejor recuerdo de los anos'40 era un Buick convertible brillante, rojo tomate y, ¡oh, cómo amaba aquel coche!». ( JOAN HOWARD MAURER, HIJA DE MOE )

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